jueves, 11 de abril de 2013

Un corte y una quebrada...

tango pasion

Hace mucho que no escribo ni paso por acá. ¿Qué pasó? Pasaron los años, y con ellos menguan las fuerzas, los intereses, las salidas... Lo que no decae es esta pasión: la de compartir con propios y ajenos impresiones, reflexiones, sensaciones enredadas al compás de un tanguito. O milonga, por qué no, como aquella de Chiclana. Pero esto no alcanza para compartir con los lectores, por eso les cuento algo personal, una pequeñez que me llena de esperanzas por la transmisión del tango de generación en generación. Y como otro nieto -aquel que empuja hace tiempo estos escritos- me cuenta que no deja de haber lectores interesados en estas palabras, les dedico entonces esta ensoñación.


Tengo una nieta. Bueno, muchas personas tienen nietos y nietas, y eso no constituye ninguna noticia. Pero para un abuelo tanguero cerca de los noventa pirulos es un orgullo que su nieta haya tomado gusto por el 2x4. No canta, tampoco toca ningún instrumento, o al menos no me enteré de ello. Pero sí baila, ¡y cómo!. Se cuela en el aire fugaz que va dejando su compañero. Hace ademanes, encara un ocho, y sale con aire desafiante mientras sus pies no dejan de seguir el compás. Media luna, molinete y giro. Sacada, paseo y volcada. Figuras que Ricardo Carpani hubiera plasmado en el lienzo con mucho gusto.

Nos sobran las razones para querer verla bailar, y recordar viejas milongas de los cuarenta. No aquellas de la guardia vieja, las de lupanares donde el sudor de la frente era mucho más que una metáfora de ganarse el pan. Tampoco estas nuevas (¿nuevas?) muestras de tango-salón, más parecidas a una maqueta de pasteles de novia que a una pareja encontrándose, conociéndose, respirando al son de un fuelle tristón. Si, ya sé. Me van a decir que todos los viejos nos plantamos en aquello de que "todo tiempo pasado fue mejor". ¡Qué van a haber sido mejores! Viví todos los golpes de estado que se dieron en este país, desde aquel que volteó al Peludo en adelante. Vi una guerra civil desangrar la patria de mis padres. Vi una guerra mundial quemando la ilusiones de que la ciencia y el saber modernos nos haría mejores personas. Vi una guerra fría entre potencias cuyos líderes tenían menos flexibilidad que placa tectónica. Entonces ¿qué parte del tiempo pasado fue mejor?

Por eso vuelvo a Inés y le agradezco que baile. Ella y los de su generación. Y espero, ansío que aún los hijos de sus hijos recuerden no solo el tango, sino sus humildes orígenes, sus cultores, sus héroes y antihéroes, que lo silben, que lo sientan, que no lo almidonen y olviden enlatado en vaya a saber qué vitrina de ceros y unos que habrá en esos tiempos futuros. En el mientras tanto, pasen a ver un poco de su arte e inspiración en una hermosa página que les recomiendo: http://inesalvo.wix.com/inesymartintango. Y ahora si, me despido de Uds. con mi consigna de siempre. ¡Viva el tango!

4 comentarios:

francisco dijo...

Don Solidario!

Qué alegría saber que vuelve al ruedo o , como decimos por acá " sigue dando lata" (no se si esa expresiòn tenga que ver con el antiguo tango).
Continúo escuchando mis tanguitos,tomando algunas clases de baile, bailándome ( qué pretensioso soy diciendo ésto) algunos, leyendo sobre la historia de su país, sobre los orìgenes del tango,sobre la sociedad porteña ayer y hoy....
Y, felizmente, después de tantas clases, tomando lo fundamental:caminar el tango con algún buen abrazo de una mina.
Qué bueno que los jóvenes retomen la bandera.
Mucha salud y dele un abrazo de mi parte a su preciosa nieta.

TANGO Reporter dijo...

Por favor Arquitecto Alvo, se podria comunicar con la revista Tango Reporter (www.tangoreporter.com) escribiendo a tango4you@aol.com. Queremos reproducir su articulo sobre Ernesto Sabato y el tango.
Muchas gracias.
Carlos G. Groppa
Editor

Anónimo dijo...

Que hermoso Blog! Que lindo Abuelo y que linda nieta!
Que viva el tango!

Anónimo dijo...

Que hermoso Blog! Cuanto amor por el Tango!